Paisajes del Camino Celta irlandés.La familia DeMarco, a la derecha en el mercado medieval de Corcubión el pasado julio. A la izquierda, las dos hijas, aficionadas al surf en la playa de Nemiña.
La familia DeMarco, a la derecha en el mercado medieval de Corcubión el pasado julio. A la izquierda, las dos hijas, aficionadas al surf en la playa de Nemiña.

De Massachusetts a Corcubión: «Lo nuestro con la Costa da Morte fue amor a primera vista, es salvaje y fascinante»

Cuando estaba en la universidad, Lucia Parker fue una joven peregrina en el Camino de Santiago. «En esa experiencia Galicia me cautivó. Es una alegría poder haber venido con mi familia después de tantos años», valora esta americana que elige el norte de España para veranear

Paisajes del Camino Celta irlandés.Bruno, Aida y el pequeño Leo, en el parque de O Toural de Xinzo, donde siempre vuelven en verano.
Bruno, Aida y el pequeño Leo, en el parque de O Toural de Xinzo, donde siempre vuelven en verano.

Aida y Bruno son de Barcelona, se enamoraron en Galicia y no perdonan las vacaciones en Xinzo: «La gran joya el verano gallego es la pausa, levantarte y decir: A ver qué me depara el día»

Anterior al éxito de los veranos del norte, que se consolida como refugio climático en España, es el amor de Aida y Bruno, fieles desde el entroido en el que se enamoraron a un verano que tiene más encantos que playa, mar y chiringuito