Carlos hace el Camino de Santiago varias veces al año: «Cada cuatro o cinco meses, me marcho a recargar pilas»
Este expolicía extremeño se enamoró de la experiencia en 1993 y, desde entonces, siempre ha buscado huecos para poner la mochila a sus espaldas. «Todo el mundo debería hacerlo a solas una vez en la vida», confiesa