«Unha pregunta clásica do verán é: "Cando se acende o mar de ardora"»
VEN A GALICIA
Los técnicos de turismo de la Costa da Morte resuelven todo tipo de dudas, incluso las más peculiares
22 sep 2026 . Actualizado a las 04:55 h.Este verano ha sido de récord en muchos puntos de la Costa da Morte y con los visitantes también llegan las dudas de personas que buscan descubrir la zona y que los diferentes profesionales de las oficinas turísticas han ido atendiendo con diligencia. Algunas de esas dudas son razonables, como la cuestión sobre si existe alguna aplicación para consultar el estado de las mareas o las banderas de advertencia que hay en cada playa, pero otras tienen sus peculiaridades.
En la oficina de Cabo Vilán tienen claro cuál es una de las deudas más comunes: «Unha pregunta clásica do verán é: ‘‘Cando se acende o mar de ardora?''». Aunque la costa que rodea su faro despierta muchos más interrogantes. «Unha consulta moi recorrente cando o mar bate forte nas rochas e se forma unha escuma densa é se o mar está contaminado», comenta la técnica municipal de Camariñas, Virginia Barros. Precisamente estas rocas suscitan otra cuestión: «Hai quen pregunta se a cor escura que as algas dan ás rochas aínda é chapapote de cando foi o Prestige», dice Barros. También la propia baliza tiene sus curiosidades: «‘‘A qué hora se acende o faro?'' Ou temos chegado a escoitar, ‘‘por qué non está aceso durante o día?''», recuerda.
Los hórreos son otro punto del paisaje gallego que más cuestiones despierta entre los que descubren Galicia. En las Torres do Allo de Zas, donde tres hórreos destacan en la zona exterior del pazo, suelen escuchar una pregunta común: «Os hórreos do pazo chaman moito a atención e sempre preguntan para qué son esas casas que ven por toda Galicia», dice el guía del edificio, Manuel Blanco.
Con algo más de imaginación preguntaron unos visitantes centroeuropeos en la oficina turística gestionada por la Fundación Brandomil, ya que, como cuenta su técnica, Sabela Pérez, atribuyeron estas construcciones a «trasgos da natureza ou a algún tipo de fada». «Viran que nalgúns sitios se daban ofrendas a estas criaturas, daquela preguntaron se os hórreos eran a casa dalgún espírito protector do fogar», recuerda Pérez. Criaturas mitológicas también las han intentado buscar en la Torres do Allo. Comenta Manuel Blanco que hubo un grupo que afirmaba que un vecino de Zas les había dicho que vivían en el pazo y, entonces, pues venían a verlas.
Por la zona también han pasado algunos peregrinos peculiares. Enrique Eduardo Iglesias, de la Fundación Brandomil, se cruzó una tarde con un viajero alemán que llegó para hacer noche en las proximidades de la Ponte Vella. Viajaba en tractor y llevaba una caravana hecha de madera como remolque. Dice Enrique que el hombre «estaba xubilado e daquela decidira viaxar». Sobre la forma de transporte, le comentó que «así podía ir mirando e observando a paisaxe con calma» y que «viña de Fisterra e evitaba as cidades».
Mucha información previa
Sorprende cada vez más en las oficinas turísticas la preparación de los visitantes. Comenta Martín Martínez, técnico de Cultura de Cabana, que le ha llamado la atención la cantidad de personas que conocían de antemano el banco del mirador de Os Picotiños. «Moita xente antes de vir xa pregunta por correo electrónico ou chama para solicitar información, sobre todo rutas de sendeirismo ou de bicicleta e tamén pais para coñecer posibles actividades que facer cos seus fillos», dice Martínez, que añade que ha notado una mayor implicación de los visitantes en las actividades culturales.
Aunque la mayoría de los turistas se informan por internet o páginas web de los propios lugares que visitan, en el faro Vilán ya se han encontrado con los primeros casos de viajes planificados a través de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT. «Sobre todo xente nova», apunta la técnica camariñana, que siguen una ruta hecha por IA.