La panadería argentina de esencia gallega que triunfa por todo el mundo
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Fundada en 1931 por Antonio Rodríguez, natural de O Carballiño, Artiaga fue distinguida como la mejor en elaboración artesanal por una publicación británica
28 sep 2026 . Actualizado a las 14:42 h.La panadería Artiaga, ubicada en el barrio de Saavedra, en Buenos Aires, acaba de ser reconocida como el mejor obrador artesanal por la publicación británica LUXlife, en la primera edición de los Bake and Brew Awards. Detrás de este proyecto está el espíritu de un gallego, Antonio Rodríguez, que completó su aventura vital en Argentina y que dejó a sus hijos y nietos un legado que no deja de recibir reconocimientos a nivel mundial.
La historia de la panadería Artiaga empezó cuando Antonio, con 12 años, emprendió un viaje con billete de ida al otro lado del Atlántico desde el puerto de Vigo junto a su hermano menor, su abuela Socorro, y Purificación, su madre. En Argentina lo esperaba su padre, Daniel, que había llegado un tiempo antes. Toda la ilusión y la energía estaban puestas en un proyecto que se resquebrajó cinco años después con la muerte de su progenitor cuando Antonio contaba 17 años. Fue un golpe del que el adolescente se tuvo que levantar rápido para encontrar la manera de sostener la economía familiar.
Trabajando de aquí para allá consiguió reunir algo de dinero, ahorros que invirtió en la adquisición de una panadería en el porteño barrio de La Boca. Antes de centrarse de lleno en el mundo de la panificación y la repostería, Antonio conoció al amor de su vida, Alba —que formaba parte de la familia que los había recibido cuando llegaron de Galicia—, con la que se casó y que se convirtió en madre de sus dos hijos: Daniel y Graciela.
La figura de Alba fue fundamental para el despegue del negocio familiar. Aunque en un comienzo no contaban con una gran variedad de productos, su mujer fue especializándose como pastelera e incorporando especialidades como masitas secas, palmeritas, merengues, arrollados de dulce de leche y palitos de anís. A medida que el obrador ganaba notoriedad, mayores eran los desafíos a los que se tenían que enfrentar. Así surgió la posibilidad de ampliar su producción con la compra de Artiaga, una panadería ubicada en el barrio de Saavedra que contaba con un horno que había sido inaugurado en el momento de su fundación, en 1931, y que continúa funcionando hasta hoy.
Pese a que en aquella época era un lugar bastante más despoblado y residencial que La Boca, la familia asumió el riesgo e inició una aventura empresarial que no tardaría en dar sus frutos. Quizá el éxito esté relacionado con la superstición. Antonio y Alba decidieron mantener su nombre original, ya que, según le contó Graciela al diario La Nación, en ese entonces, «cuando comprabas panaderías grandes con horno no se les cambiaba el nombre porque decían que podía traer mala suerte».
Las deliciosas elaboraciones de Artiaga se granjearon tal fama y volumen de trabajo que los hijos decidieron echar una mano. Graciela finalmente dejó sus estudios universitarios y se dedicó de lleno al emprendimiento familiar que hoy continúan sus hijos, la tercera generación al frente del negocio: José Antonio, Juan Manuel y Marisol.
Del panetone al alfajor
Con el tiempo, la producción se fue diversificando y uno de sus productos estrella terminó siendo el panetone, que está disponible todo el año. Una de sus últimas versiones es uno de masa madre con chocolate belga y naranjas confitadas.
Pero, sin duda, entre los productos más originales y con más éxito se encuentra un pastel que es un alfajor de maicena gigante. También se han ido incorporando otros orgánicos certificados como la harina de espelta y de trigo integral; además de ingredientes naturales y de pequeños productores.
Antes de obtener este nuevo título de los Bake and Brew Awards, la panadería Artiaga ya había sido premiada en el 2025 con el segundo puesto en el Campeonato Mundial de Panetone, en Milán; y en junio del 2026, Cristian, Chile Santibáñez Villalobos, miembro del equipo de Artiaga, se consagró con dos primeros puestos en el tercer Campeonato Argentino de Pan Dulce de FITHEP, en las categorías Milanés e Innovación.