Así será la senda peatonal que acabará con los atascos en la playa fluvial más concurrida de la Ribeira Sacra

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

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Uno de los buses lanzadera que funcionan en verano para reducir el tráfico en A Cova
Uno de los buses lanzadera que funcionan en verano para reducir el tráfico en A Cova CONSORCIO DE TURISMO

Una pasarela sobre pivotes paralela a la carretera entre A Cova y Belesar es la alternativa para reducir el número de vehículos que acceden en verano a ese paraje turístico

22 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El acceso peatonal a la playa fluvial de A Cova, la más concurrida con diferencia de la Ribeira Sacra, va adquiriendo forma. De momento, en los planos que encargó la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil tras la firma del correspondiente convenio con el Ayuntamiento de O Saviñao, el pasado mes de enero. Entonces se habló de una inversión estimada de 800.000 euros por parte del organismo estatal para acondicionar una senda de cerca de un kilómetro —en la margen derecha del Miño, en el embalse de Os Peares— cuyas características y trazado deberían definir los técnicos. El proyecto —ahora en fase de consultas, como paso previo a su licitación— se inclina por construir un paseo de madera de dos metros de ancho del lado de Belesar, paralelo a la carretera, que se sostendría sobre pivotes para salvar el fuerte desnivel de esa ladera.

La confederación hidrográfica descartó otras posibilidades como la construcción de una senda de madera también sobre pivotes pero más próxima al embalse y alejada de la carretera provincial. Tampoco considera procedente, por la «realidad física del terreno», la ejecución de un sendero a media ladera con pavimento granular. Ambas alternativas quedaron excluidas debido a que los terrenos comprendidos entre el vial de la Diputación y el cauce del Miño presentan una orografía accidentada, con fuertes pendientes y un abundante arbolado.

Orografía complicada

Según los técnicos, la inclinación del terreno dificultaría el trabajo de la maquinaria por debajo de la carretera. La realización de una tala drástica complicaría además la obtención de los permisos para las obras por parte del Instituto de Estudos do Territorio. Esta autorización se hace necesaria por tratarse de un área integrada en el ámbito del paisaje cultual de la Ribeira Sacra que aprobó la Xunta de Galicia con vistas a la candidatura de este territorio a la declaración de patrimonio de la humanidad.

Por otra parte, siempre de acuerdo con los autores del proyecto, las alternativas descartadas no evitarían el riesgo para la seguridad vial que supone que las numerosas personas que acuden a la playa en época estival circulen por la calzada de la carretera provincial después de estacionar su vehículo.

La opción que se llevará a cabo finalmente, presupuestada en 726.000 euros, consistirá en la construcción de una senda de madera sobre pivotes de unos 800 metros de longitud lo más próxima posible a la calzada de la carretera. En tramos puntuales, donde la calzada del vial de la Diputación dispone de un sobreancho suficiente, la pasarela será sustituida por un sendero con pavimento de piedra triturada estabilizado sobre una base de zahorra.

Según recoge el proyecto, esta última solución hace posible que la maquinaria pueda trabajar en las obras con mayor seguridad desde la calzada de la carretera. La opción elegida también facilita, por otro lado, que la tala de árboles sea mucho menor que en otras alternativas.

Los técnicos comprobaron en las inspecciones previas que el terreno es apto para instalar los pivotes que sostendrán la senda. El presupuesto reserva, sin embargo, una partida para levantar bases de hormigón en aquellos puntos donde puedan ser necesarias por la presencia de afloramientos rocosos que impidan asentar los pilares.

Las obras obligarán a expropiar 18 parcelas, entre ellas una viña

El proyecto constructivo de la senda peatonal de A Cova prevé una partida de 20.000 euros para hacer frente a las expropiaciones. Son 18 las parcelas afectadas por las obras, la mayor de cerca de mil metros, todas a matorral salvo una plantada de pinos y un viñedo de esa ribera del Miño. Las fincas son de particulares, con la excepción de una de titularidad municipal y otra propiedad de Naturgy. La exposición pública del proyecto finalizará el próximo 5 de octubre y dará paso, tras la valoración de las alegaciones, a la licitación de las obras por parte de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil.

La solución elegida finalmente contempla la instalación de una barrera metálica de seguridad entre la senda fluvial y la carretera provincial. También se habilitarán varios accesos directos desde la calzada al sendero, para que puedan incorporarse al paseo sin el riesgo para la seguridad vial que ahora se plantea.

 Llegar hasta Belesar

La intención municipal es que este proyecto sea la primera fase de una senda paralela a la carretera que discurre sobre el embalse que comunicaría el entorno de la playa fluvial de A Cova con el puente de Portotide y el pueblo ribereño de Belesar.

La idea es que la senda peatonal se extienda en el futuro hasta Belesar
La idea es que la senda peatonal se extienda en el futuro hasta Belesar CARLOS RUEDA

Una media de más de 400 vehículos diarios en verano

La finalidad del convenio entre el Ayuntamiento de O Saviñao y la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil es poner fin a una situación de riesgo para la seguridad vial por la alta afluencia de visitantes que se registra en verano en A Cova y las limitaciones de los accesos. «Numerosas personas que acuden a la playa en época estival circulan por la calzada de la carretera provincial después de estacionar su vehículo», constatan los redactores del proyecto. Según datos de la Guardia Civil de Tráfico a los que tuvo acceso el Ayuntamiento, en los meses estivales no circulan menos de 400 vehículos diarios de media por la estrecha carretera que conduce hasta la zona de baño.

El alcalde de O Saviñao, Carlos Armesto, trasladó en su momento a la confederación hidrográfica la propuesta de acondicionamiento de una senda peatonal para que los visitantes que acuden a este lugar turístico puedan acceder a pie y dejar sus vehículos en diferentes puntos de la carretera. «En 800 metros, cunha praza cada cinco, poden coller tranquilamente 150 coches. Por desgraza, e debido á orografía, na Cova nin hai nin vai haber máis capacidade de estacionamento», dice Armesto.

Párkings insuficientes

El Ayuntamiento acondicionó un aparcamiento cerca de la playa fluvial y otro en la parte alta de la carretera. Por su parte, el consorcio de turismo de la Ribeira Sacra fleta buses lanzadera con diferentes escalas para evitar el uso de vehículos particulares. Unas mil personas utilizan cada verano este servicio, pero el problema de la congestión del tráfico sigue ahí. «En xullo e agosto —apunta el alcalde— a cantidade de xente que vén é incrible».