Renace el mítico Catro Portiñas de Allariz con brunch, vinilos, libros y agenda cultural
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El artista Andrés Castaño quiere crear un espacio cultural con vida social para todas las generaciones del pueblo
09 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Hace 84 años que el bar Catro Portiñas atiende a los vecinos de Allariz. Nació como ultramarinos y restaurante para después pasar la mayor parte de su vida siendo una cafetería en manos de la misma familia. Hace tres años que finalizó esa era y colgó el cartel de alquiler. Desde este jueves renació con una nueva vida como espacio cultural. Brunch, vinilos, libros, arte y eventos convivirán en un local que antepone «cuidar la conversación». El artífice del nuevo concepto es Andrés Castaño, un artista de Guatemala asentado desde hace dos años en Galicia. «Me interesa que sea un espacio intergeneracional, que genere dinámicas», defiende.
Ya no es la primera iniciativa de Andrés que aviva la cultura de Allariz. Este verano organizó el festival de música contemporánea Contempo. «Allí ya vi que había gente que se me acercaba y me decía que se necesitaba un lugar cultural», recuerda. No había que crearlo, estaba en la calle Emilia Pardo Bazán desde 1942. «Fue una gran oportunidad, recuperamos la tipografía original y tenemos en cuenta su historia», explica. La nueva oferta del Catro Portiñas empieza por una gastronomía más moderna. Habrá varias opciones de brunch y, además del café más común, otras opciones de especialidad de diferentes lugares del mundo. Después del horario matinal, también habrá tapas. Abrirá de nueve de la mañana a seis de la tarde, de jueves a lunes. La hostelería se complementará con la cultura. Por una parte, contará con una sección de venta de vinilos, enfocada principalmente en música ambiente, experimental, house, jazz o sonidos de los años 70 como soul o funk. Además, habilitará un rincón para intercambiar libros. «Puedes leer en la cafetería o, si te gusta un libro, llevártelo para casa pero siempre con la condición de dejar otro a cambio», explica.
Será una cafetería para vivirla y relacionarse, por eso Andrés quitó las televisiones. En su lugar, coloca obras de artistas locales en una vitrina, que cambiarán por temporada. Además, por el momento tiene planeados tres eventos, pero su objetivo es conseguir una agenda cultural semanal. El fin de semana estará más enfocado a la vida nocturna, de la que Allariz gozó en tiempos mejores. «Lo que queremos es que todas estas cosas apoyen y nutran la conversación en Allariz, que se cree una vida social», defiende. El Catro Portiñas inauguró este jueves su nueva etapa a la que Andrés dedicará gran parte de su tiempo sin olvidar su carrera como artista.