El canal do Ruca, entre el rumor del Arnoia y carballeiras

Maite Rodríguez Vázquez
MAITE RODRÍGUEZ OURENSE / LA VOZ

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Los restos de una obra hidráulica que no se llegó a terminar en el siglo pasado en el concello ourensano de A Merca permiten hoy disfrutar de un agradable paseo por el bosque entre misteriosas ruinas de piedra

26 oct 2026 . Actualizado a las 12:11 h.

El Canal o Canle do Ruca fue parte de un proyecto de obra hidráulica diseñada en la década de los años treinta del siglo pasado por el ingeniero y arqueólogo Francisco Conde-Valvís Fernández, (Requeixo de Valverde, Allariz, 1899 - Vigo, 1985), a quien apodaban O Ruca. Hoy es una ruta de senderismo que permite disfrutar de carballeiras y del sonido de fondo del río Arnoia en un agradable paseo a través de los restos de aquella empresa creada para producir electricidad y que no llegó a funcionar. Este lugar se incluyó en el proyecto O Bosque Máxico. Para llegar a este sendero es preciso acercarse hasta la aldea de Rubillós, en el concello de A Merca. Los primeros pasos nos conducen a través de un camino amplio y cómodo entre robles.

Tras bajar a un arroyo —que se atraviesa saltando entre piedras, si bien en verano no lleva apenas agua— hay que atreverse con la parte más difícil, la única complicada en realidad, de la ruta que nos lleva al canal. Hay que salvar una empinada cuesta a través de altos escalones de madera. En lo alto espera un sendero, primero despejado, y que luego se adentra en una fraga, con el rumor del río Arnoia al fondo. A partir de ahí, se encuentran los restos y ruinas del proyecto hidráulico. La familia Conde-Valvís, con el padre de Francisco como primer emprendedor, había iniciado la electrificación de la ciudad de Ourense y construyó saltos y minicentrales en la cuenca del Arnoia, que llevaron la electricidad a Xinzo o Allariz, entre otras localidades.

La empresa suministradora se llamaba Central Eléctrica Ruca. Francisco Conde-Valvís se formó en París como ingeniero especializado en electricidad. Su padre también puso en él la semilla del amor por la arqueología y por descubrir el pasado histórico de la provincia de Ourense. Sus hallazgos permitieron conocer los yacimientos galaico-romano de Armeá, en Allariz, y de Castromao, en Celanova. Este proyecto hidráulico que promovió en A Merca, del que se conserva el canal, era económicamente arriesgado. Exigía un gran movimiento de tierras y la construcción de una gran presa. Sí se hicieron otras obras, que permanecen y se pueden recorrer: el canal de alimentación, una compuerta que regulaba el paso del agua y la denominada casa de turbinas, también en estado ruinoso. Está bien señalizado, como la bifurcación que indica por donde seguir a través del canal o hacia la casa de las turbinas.

Caminando entre los muros del canal, con parte del pavimento cubierto de piedras, se puede contemplar parte del frondoso valle del Arnoia. Antes de llegar a un túnel se puede bajar hasta el Muíño do Durán, otra construcción hidráulica en desuso. Continuando por el canal se llega a la primera compuerta, en la que se preveía recoger el agua de la presa y que se marcó como final de ruta.