Las cuevas de O Courel en 3D

Francisco Albo
FRANCISCO ALBO QUIROGA / LA VOZ

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Espeleólogos del club Cetra en la Cova do Xato, una de las dos cavidades en las que se desarrolla el proyecto
Espeleólogos del club Cetra en la Cova do Xato, una de las dos cavidades en las que se desarrolla el proyecto CETRA

Realizan el cartografiado digital de dos cavidades de la parte norte de la sierra

02 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En dos cuevas de la parte norte del municipio de Folgoso do Courel se están realizando trabajos de cartografiado a fin de obtener modelos digitales de estas cavidades con vistas a imprimir la maqueta de alguna de ellas. La iniciativa corre a cargo del Clube de Espeleoloxía A Trapa o Cetra —con sede en Vigo—, que no cuenta con ninguna ayuda oficial. La misma entidad realizó un modelo digital de la célebre cueva del Rei Cintolo, en Mondoñedo, dentro de un proyecto que se desarrolló durante varios años y que fue presentado públicamente el pasado marzo. Las grutas en las que se lleva a cabo esta iniciativa son la Cova do Xato y la de A Ceza, ambas en el entorno de la localidad de Noceda.

El club Cetra —según explica Marcos Vaqueiro, que coordina esta iniciativa—, exploró hace años varias cuevas de la sierra de O Courel. «Después nos centramos en el proyecto de Mondoñedo y ahora empezamos a volver a O Courel, y a modo de prueba decidimos cartografiar estas dos cuevas», explica. «La topografía de la cueva del Rei Cintolo se realizó con otra tecnología, pero ahora tenemos nuevos equipamientos para estos trabajos y esta experiencia nos está sirviendo también para probarlos», añade. 

Dispositivos utilizados

En esta iniciativa se utiliza un dispositivo conocido como Distox, un medidor de distancias a base de rayos láser capaz de estimar con precisión las dimensiones y ángulos de las cuevas. Este aparato se combina con la aplicación digital de código abierto TopoDroid, que recibe y organiza de forma instantánea los datos obtenidos en las mediciones.

El pasado fin de semana, un grupo de integrantes del club Cetra se encargó de cartografiar la parte aérea —es decir, la superficie— del lago subterráneo Gesa, en la cueva de A Ceza. En otras sesiones posteriores está previsto realizar mediciones en el interior de este cuerpo de agua, de unos veinticinco metros de profundidad, que debe su nombre a las siglas del Grupo de Exploraciones Subterráneas Ártabros, la entidad que lo descubrió y lo exploró por primera vez en 1995. Para efectuar esta parte del trabajo será necesario bucear en las aguas del lago. Desde el año pasado, señala Vaqueiro, están instaladas en su interior unas cuerdas que servirán de guías a los buceadores. Los responsables prevén que esta parte del trabajo se pueda realizar en dos o tres sesiones.

Otra tarea pendiente consiste en topografiar un espacio de grandes dimensiones situado esta misma cueva —la llamada Sala da Ilusión—, así como completar algunos pasajes laterales de la cavidad. Por ahora no se sabe cuándo habrán terminado estos trabajos. «Eso dependerá de las condiciones meteorológicas y de la disponibilidad de la gente que participa en el proyecto, pero creo que la labor quedará completada como máximo en medio año», apunta el espeleólogo.

Cuando hayan terminado las operaciones, la intención de los responsables del proyecto es imprimir en tres dimensiones una maqueta de una de estas cavidades. El modelo digital podría ser cedido después para su exhibición pública en el Centro de Interpretación das Covas de Meiraos —en el municipio de Folgoso do Courel— o en el museo geológico municipal de Quiroga. «Aún no sabemos lo que haremos cuando haya concluido el trabajo, pero ahora lo más importante es terminarlo», dice Marcos Vaqueiro. 

Cova do Xato

La Cova do Xato, por otra parte, fue estudiada en el 2007 por los investigadores que trabajan en el proyecto «Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno de la cuenca media del Miño», en el que se encuadran las excavaciones de Cova Eirós, en el municipio de Triacastela. En esta otra cavidad de la sierra de O Courel se encontraron diversas muestras fósiles de fauna, pero no se pudieron hallar rastros de presencia humana en el Paleolítico. «Los responsables de este proyecto nos pidieron que hiciésemos una cartografía digital de la cueva y aprovechamos para incluirla en esta actuación», apunta Vaqueiro.

El club Cetra también realizó en su momento una maqueta digital de Cova Eirós. Marcos Vaqueiro, ingeniero y doctorado en Ciencia y Tecnología, ha colaborado además en investigaciones realizadas en la sierra de O Courel por el Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña.