Vigo ya cobra la tasa turística en sus hoteles, más barata que las de A Coruña y Santiago: «No creo que afecte, es poco»
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El coste para el visitante va de 0,80 a 2 euros, según la categoría del establecimiento
01 oct 2026 . Actualizado a las 22:57 h.«Ha faltado algo de información por parte del Concello, pero ya tenemos todo listo», explicaba ayer el gerente del hotel Atlántico de Vigo, Brais Rodríguez. Hoy, sus huéspedes y los turistas que se alojen en la ciudad ya tendrán que abonar una tasa turística. El nuevo impuesto municipal entra hoy en vigor tras más de un año de trámites y solo un mes antes de que empiece la campaña de Navidad. El alcalde, Abel Caballero, la anunció en julio del año pasado tras una reunión con los representantes de la Asociación de Hostelería de Vigo. «La tasa no fue idea mía. El sector quiere contribuir con la ciudad a través de esta tasa», decía. «No creo que afecte al turismo. No es mucho. Pero habríamos agradecido más información. Nos enteramos por la prensa del avance de la tasa», continúa Rodríguez, que explica que desde hoy los huéspedes de su hotel de dos estrellas deberán pagar. «Por suerte, con nuestro programa de gestión ha sido fácil adaptar todo», concluye Rodríguez.
El precio que se cobrará en Vigo es más bajo que el que se cobra en Santiago y A Coruña, ya que en ambas ciudades se aplican los máximos que se contemplan en la normativa autonómica. Vigo ha llegado más tarde que las otras dos ciudades y, además, ha querido rebajar el impuesto y aplicarlo de forma progresiva. Las distintas tarifas se aplican según la categoría del hotel: 0,80 euros (albergues, cámpings, apartamentos turísticos y establecimientos de turismo rural), 1,2 euros (pensiones y hoteles de 1 y 2 estrellas), 1,6 euros (viviendas de uso turístico y hoteles de 3 y 4 estrellas, y 2 estrellas superior) y 2 euros (hoteles de 5 estrellas y 4 estrellas superior). Además, se fija una tarifa de 1,2 euros para todos los cruceristas que lleguen a Vigo.
La rebaja que ha realizado el Concello se notará más en los turistas de lujo, ya que en A Coruña y Santiago pagan 2,5 euros, es decir, 50 céntimos más de lo que se pagará en Vigo. En la ciudad herculina, por ejemplo, los usuarios de hoteles de 5 estrellas, gran lujo, 4 estrellas superior y establecimiento o equipamiento de categoría equivalente pagan esa cantidad, los de los hoteles de 4 estrellas, 3 estrellas superior, 3 estrellas y 2 estrellas superior, 2 euros, y los de los hoteles 2 estrellas, 1 estrella superior, 1 estrella y pensiones, 1,5 euros. Además, en A Coruña también pagan más los usuarios de vivienda turística, 2 euros por noche, y los cruceristas, que abonan 1,5 euros.
La moratoria del Concello de Vigo implica que hasta julio del 2027 solo podrán gravarse dos noches por huésped y además exime a los cruceristas de pagarla hasta julio del año que viene. El gobierno local también ha incluido exenciones por motivos de salud, estancias de deportistas federados cuando concurran a competiciones oficiales y «causas de fuerza mayor». Tampoco abonarán el recargo turístico los menores de edad, las personas con discapacidad igual o superior al 65 %, las estancias subvencionadas por programas sociales y los usuarios de albergues públicos, entre otros. Ayer, Santiago Rodríguez, gerente del hotel Chipen, se quejaba de que esta exención no incluyera a los trabajadores. «Yo tengo mucha gente que viene para trabajar, por ejemplo, en el puerto», dice. Él y el gerente del hotel Atlántico de Vigo se quejan además de que se le obligue a guardar toda la documentación de los huéspedes exentos en papel.
El informe económico de los técnicos municipales que acompañó a la ordenanza cifra los beneficios brutos previstos en casi 1,7 millones en el 2027, bastante menos que los más de dos millones que podría ingresar la ciudad si cobrara las mismas tasas que A Coruña.
La aplicación de la tasa turística coincide con la continua subida de los precios de la noche de hotel en la ciudad. El coste medio ya alcanza este mes los 85 euros, 26 más que en el 2021, cuando se comenzaba a salir de la pandemia.