Teresa Esra, gaditana en Tapia, de marinera a percebeira y también preparándose para ser patrona de barco: «Quiero contribuir a favorecer la inclusión de la mujer en el mar»

Yolanda García Ramos
Yolanda García TAPIA DE CASARIEGO / LA VOZ

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PEPA LOSADA

«Tal y como se está poniendo de complicado el tema del combustible y los precios del pescado, y todo, tienes que tener algo extra», dice

01 oct 2026 . Actualizado a las 21:54 h.

La historia de amor por el mar que profesa la gaditana Teresa Esra, afincada en Tapia de Casariego, continúa. Capítulo a capítulo. Recordamos que ella llegó en 2020, en la época del covid, a la localidad costera del Occidente astur donde construyó un nuevo futuro personal y laboral junto a Jorge Castaño. Él se dedica al mundo de la pesca, al que al principio Teresa se acercó desde un punto de vista más artístico y divulgativo pues su pasión es la fotografía (por ejemplo, la serie que desarrolló a bordo del Mundaka). A través de la cámara comenzó a conocer el oficio, al que luego se sumaría con una firme convicción. Así, con 32 años se hizo marinera y adquirió su propio barco. Una lancha que lleva por nombre Peixebeiro.

Reconocía a principios de este año que hace una década no se imaginaría que iba a ser marinera, ni estaba en sus planes de vida. Ahora sube otro escalón. Quiere probar a ser percebeira, con idea de comenzar en breve. «Como había una plaza disponible para locales en Puerto de Vega _relata_ yo quería contribuir a favorecer la inclusión de la mujer en el mar. Estuve mirando las posibilidades de poder tener la licencia». «Ya hice todos los trámites y lo único que me falta es que me venga de vuelta el carné de mariscadora», dijo a primeros de semana. Preveía recibirlo en estos días, según señala. Y añade: «Mi intención es ir este año al percebe, más en modo aprendizaje, los días en que el mar esté bien y se pueda acceder al trabajo de forma segura. Es importante conocer la zona». Su pareja es también percebeiro, además de marinero.

Reconoce que es muy diferente la etapa en que fotografiaba el oficio a la actual, dentro del mismo. Aquellos trabajos con la cámara le sirvieron para visibilizarlo y ponerlo en valor. Realizó varias exposiciones y pudo comprobar que «a veces hay un desconocimiento desde fuera» en torno a la pesca. La charla con Teresa Esra se produce mientras ella está en el centro de formación homologado Cancomar en Avilés, con el fin de «sacarme el título de patrón local de pesca para poder despachar yo la embarcación». Como marinera, cuenta que fue en el Mundaka este año a la caballa y que gracias también a su propio barco sigue aprendiendo a manejar los aparejos y demás tareas a bordo. «Finalmente lo que busco es una posición más estable con la plaza de marisqueo porque tal y como se está poniendo de complicado el tema del combustible y los precios del pescado, y todo, si no tienes algo extra es bastante insostenible mantener una pequeña embarcación», ha percibido la gaditana durante estos años de contacto directo con el sector. «Yo lo voy intentar aunque tengo muy presente que al mar siempre hay que tenerle respeto pero no miedo», concluye.

Teresa Esra en la lancha Peixebeiro que adquirió este año
Teresa Esra en la lancha Peixebeiro que adquirió este año PEPA LOSADA

«Es una profesión en la que no se trata tanto de hombres y mujeres sino más de ejercerla con valentía porque meterte en algo así es complicado»

En relación con la presencia femenina en el sector, señala que «es una profesión en la que no se trata tanto de hombres y mujeres sino más de ejercerla con valentía porque meterte en algo así es complicado, da miedo, te puede llevar el mar, te puedes ahogar y te pueden pasar muchas cosas y es verdad que de siempre los hombres se han dedicado más a trabajar en el mar que las mujeres aunque el mundo ha ido cambiando y cada vez hay más mujeres, incluso en otros sectores». Agrega que los fines de semana trabaja en otro, igualmente dentro del primario, en una ganadería de producción láctea situada en la comarca asturiana. «De hecho el barco me lo compré con lo que voy ganando en la ganadería», añade. Todo un maridaje mar y tierra en el ámbito profesional. «La vida es siempre experimento y cambio», finaliza.