The Jesus and Mary Chain lidera el cartel de la quinta edición de este evento ourensano enfocado hacia el rock alternativo
17 sep 2026 . Actualizado a las 11:09 h.«En este festival lo único que hay es música». Lo dice Jorge Mantiñán, uno de los responsables del Our Fest que tendrá lugar el próximo sábado en Ourense (Expourense, a partir de las 17.30 horas, 44 euros). Y aunque pueda parecer una redundancia, realmente solo es eso lo que se podrá degustar allí: un festín para amantes del rock alternativo con The Jesus and Mary Chain como cabeza de cartel y las actuaciones de The Dream Syndicate, Fat Dog, Triángulo de Amor Bizarro y Germán Salto. Nada más. Pero tampoco nada menos.
Hay una voluntad en este evento de volver a aquellas citas de melómanos que empezaron a florecer en los noventa en España. «El concepto del festival hoy no tiene nada que ver con el concepto del festival de los años finales de los noventa, incluso principios del siglo XXI. Hay que intentar recuperar un poco el espíritu del club aunque sea en un festival», insiste Mantiñán. Su compañero, Fernando Pereira, considera que después de cinco años «ese espíritu se ha logrado y se ha mantenido».
Pereira llevó en los ochenta el mítico Clangor de Santiago, puerta de entrada de grupos como The Godfathers, Robert Gordon o Ten Years After a Galicia. «Tenía el sueño entonces de traer a The Dream Syndicate. En aquel momento era imposible porque era gente norteamericana que vivía prácticamente en un mundo americano y por aquí era totalmente imposible que aparecieran en una ciudad como esta. Y ahora que veo que es posible me hace una ilusión tremenda», dice. Lo mismo ocurre con The Jesus and Mary Chain, que rompieron todo en 1985 con el seminal Psychocandy. «Recuerdo, cuando pinchaba, poner Darklands y apagar las luces». Mantiñán muestra orgulloso la entrada de un concierto del grupo en el Hammersmith de Londres en 1987 junto a Sonic Youth. «Tocaron solo media hora y fue un caos», recuerda. Ahora todo es mucho más ordenado y su legado es uno de los más reverenciados del indie de aquella época. Se les pudo ver hace dos años actuando en el Atlantic Fest de Vilagarcía de Arousa.
El apelar a este tipo de artistas junto a otros que consideran de futuro («Fat Dog creo que va a dar la estocada y marcar la diferencia respecto a esos grupos con proyección», dice Mantiñán) coloca al Our Fest en un lugar muy diferente: «Pienso que hay un modelo en donde la atracción y el punto fundamental es que sea masivo y multitudinario, y el nuestro se centra exclusivamente en la música. Por un lado, recuperar todo ese sonido antiguo y clásico de los ochenta que, por generación, es el que nos corresponde, y proyectar el futuro de la música con dos grupos con mucho por decir».
El Our Fest nació en el anterior Xacobeo (el del 2022 que prorrogaba al pandémico 2021) y cumple su ciclo antes del siguiente. «Se acaba un período que hemos cubierto con dignidad y con una línea de calidad que prima por encima de otras facetas», señala Pereira, que, sin embargo, pensaba que podían llegar a más gente, «ya que es un precio asequible y una sola fecha».
En ese sentido, Mantiñán reflexiona sobre el valor cultural de este tipo de citas: «Hay que agradecer a la Xunta que apueste tanto por iniciativas más mainstream como por iniciativas más personales o especializadas en músicas concretas, sea jazz, clásica o rock alternativo; es lo que tiene que hacer para que haya diversidad cultural. Si solamente te fijas en el retorno, lo que estás fomentando es turismo y gasto, no cultura. Es algo que hay que constatar, que se siga manteniendo esa línea».