El cultivo de 8.400 semillas de especies de gran valor ecológico recogidas en las islas y en O Morrazo irá paralelo a la eliminación de miles de eucaliptos y acacias
15 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia da un paso decisivo para la recuperación de sus hábitats. La recogida de 8.386 semillas de especies forestales de gran valor ecológico y su cultivo permitirán completar la restauración de los bosques autóctonos, singularmente el de las islas Cies, mientras corre paralelo el proceso de eliminación de miles de eucaliptos y acacias.
Este material vegetal, procedente de 4.656 frutos de siete especies arbóreas, se destinará a la producción de planta nativa. El objetivo es reconstruir el bosque atlántico autóctono en las islas, tras años de trabajos de eliminación de especies invasoras. Aunque la regeneración natural avanza, no siempre es suficiente para recuperar la biodiversidad original, por lo que la restauración activa se ha convertido en una herramienta clave.
El proyecto se basa en un principio esencial: utilizar material genético adaptado a las condiciones ambientales de las propias islas. Las zonas de recogida se seleccionaron siguiendo criterios ecológicos estrictos. Debían presentar características climáticas, geográficas y edáficas similares a las de los espacios que se pretende restaurar. Las semillas proceden del propio archipiélago de las Cíes (Faro y Monteagudo) y de zonas próximas en la costa de O Morrazo (Hío, Aldán y Cabo Udra).
Entre las especies recogidas destacan el madroño (2.678 semillas), el espino (2.850), el acebo (1.374), el laurel (1.000), la pereira brava (297), el rebolo (122) y el roble (65). Todas están siendo cultivadas en viveros del parque nacional, siguiendo protocolos específicos de conservación y germinación. El uso de semillas de proximidad aumenta la capacidad de adaptación de las futuras plantas a las condiciones de viento, salinidad, suelo y disponibilidad hídrica propias de los ecosistemas insulares.
La recuperación del bosque autóctono no solo busca devolver la cubierta vegetal original, sino también restaurar procesos ecológicos esenciales como la dispersión natural de semillas por parte de aves y fauna local, la mejora de la fertilidad del suelo y la creación de refugios y recursos alimentarios para aves e invertebrados.
Estas acciones contribuyen a construir ecosistemas más resilientes y funcionales, capaces de combatir mucho mejor el cambio climático y las presión humana que sufren las islas con la presencia de visitantes.
La eliminación de eucaliptos y acacias que se lleva a cabo desde el año 2021 ha abierto un espacio para que la vegetación atlántica vaya recuperando terreno, pero la intervención activa sigue siendo imprescindible. Ya se han retirado miles de ejemplares, sobre todo en la isla Sur o San Martiño, pero queda todavía un número similar sobre el que seguir actuando.
Voluntarios
Este verano, más de 500 voluntarios (un centenar del programa de la Xunta) han contruibido a la erradicación de especies invasoras. En Sálvora y Cortegada no quedan; en Ons hay 103 árboles secándose; y en las Cíes es donde todavía hay que centrar los esfuerzos, pese que el programa Life Insular supuso un gran impulso.