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Las Rías Baixas, baratas a ojos de los turistas: «En el mercado hay tomates a 1,40 euros el kilo y en nuestra tierra los pagamos a 4,50»

María Hermida
María Hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

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Paquita y José Luis, que viven en Ibiza, visitando el mercado de Pontevedra, aunque ellos comen a diario de restaurante, ya que se alojan en un hotel y no cocinan.
Paquita y José Luis, que viven en Ibiza, visitando el mercado de Pontevedra, aunque ellos comen a diario de restaurante, ya que se alojan en un hotel y no cocinan. ADRIÁN BAÚLDE

Mientras que los hosteleros se quejan de que cada vez se gasta menos, visitantes llegados de Italia, Portugal, la península o Baleares niegan la mayor y dicen que comen a diario de restaurante porque es «más que asequible»

31 ago 2026 . Actualizado a las 21:20 h.

Aunque la temporada veraniega ya va languideciendo, las Rías Baixas siguen llenas de visitantes. Hay turistas en las playas, los restaurantes o las plazas de abastos. ¿Son rentables? La pregunta viene a cuento porque algunos hosteleros se quejan, ya desde hace tiempo pero con más insistencia este verano, de que el consumo va a menos y de que los forasteros tiran más del súper y del táper que de la buena mesa. Nada mejor que hacer la prueba del algodón en Pontevedra y preguntar a los turistas que, con agosto ya casi agotado en el calendario, torean la lluvia mientras conocen la ciudad. Escogidos al azar en las calles de la ciudad y procedentes de distintos puntos, estas son sus impresiones sobre lo que cuesta comer, comprar o alojarse en las Rías Baixas. Aunque cada uno habla con voz propia, coinciden todos ellos en ponerle el mismo adjetivo a su destino turístico: barato. Les parecen asequible la comida —de restaurante o en el súper—, las compras y solo algo menos el alojamiento. 

DE IBIZA A PONTEVEDRA

«Hay tomates a 1,40 euros el kilo, allí los pagamos a 4,50 ». Paquita y José Luis, naturales de Ibiza, están pasando una semana en Pontevedra. Se alojan en el hotel Galicia Palace y comen de restaurante todos los días. Dicen que «los precios son buenísimos», tanto en la restauración como en el mercado de abastos, al que solo fueron de visita y se quedaron ojipláticos: «Hay tomates a 1,40 euros y allí los pagamos a 4,50. Están regalados», dicen. Él, que ya podría jubilarse pero no quiere hacerlo, trabaja de albañil, es autónomo y se saca unos tres mil euros de sueldo al mes. Ella es empleada de la diseñadora Charo Ruiz. Viajan siempre al norte porque «en verano en Ibiza es imposible estar, hay demasiada gente». 

Vicente y María, naturales de Cáceres pero residentes en Madrid, visitando Pontevedra.
Vicente y María, naturales de Cáceres pero residentes en Madrid, visitando Pontevedra. ADRIÁN BAÚLDE

DE CÁCERES Y MADRID

«Hemos comido ostras, almejas, pulpo... todo buenísimo y nada caro». Vicente y María, él militar y ella empleada en el sector de la óptica, son naturales de Cáceres pero llevan dos años viviendo en Madrid. Están pasando una semana en Pontevedra, duermen en un hotel y han salido a diario a comer fuera. Les parece todo barato: «Estamos acostumbrados a unos precios mucho más altos. Aquí es todo asequible y además buenísimo, hasta el pan es maravilloso también», indican. 

Antonio y Paola, portugueses, están pasando una semana en Sanxenxo y este domingo esperan la visita de su hija.
Antonio y Paola, portugueses, están pasando una semana en Sanxenxo y este domingo esperan la visita de su hija. ADRIÁN BAÚLDE
 

DE PORTUGAL A SANXENXO 

«Comemos máis barato en Ourense que en Sanxenxo, pero isto non é caro». Antonio y Paola, de Guimaraes, están pasando una semana alojados en el hotel Atlántico de Sanxenxo. Buscaban playa pero, ante la lluvia, han ido a Fisterra y Muxía, a las pozas termales de Ourense y a visitar Pontevedra. Comieron en locales hosteleros en todos esos sitios. Ninguno les pareció caro, pero el precio que más les convenció fue el del pulpo en Ourense: «Foi moi barato». Ella es costurera y él técnico de mantenimiento. Este domingo prevén que llegue su hija para ir a Cíes. 

Dos amigas italianas, que tienen alojamiento en la casa de un familiar en Pontevedra, de paseo por la ciudad.
Dos amigas italianas, que tienen alojamiento en la casa de un familiar en Pontevedra, de paseo por la ciudad. ADRIÁN BAÚLDE

 DE ITALIA A CASA DE SU HIJO 

«Tenemos casa, pero comimos fuera algún día para probar pulpo, y no fue caro». Stfania y Noriella son de Turín, en Italia. Pasan una semana en Pontevedra y tienen alojamiento gratuito en la ciudad, ya que el hijo de una de ellas vive aquí. Comieron en casa casi todos los días, pero salieron a un restaurante para probar el pulpo. No les pareció caro. A punto de entrar en una tienda para comprar regalos para llevar a Italia, reflexionan: «No es un destino caro, comer es como Italia». Dicen que les empujó a venir el hecho de contar con alojamiento gratuito.