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Álvaro de Luna: «Estoy enamorado de Galicia, hay sitios inspiradores para hacer música y conectar con uno mismo»

Amara Santos REDACCIÓN / LA VOZ

VEN A GALICIA

Subirá al escenario del Recorda Fest de A Coruña el próximo 5 de septiembre , donde compartirá cartel con Hombres G o Taburete. Le tiene cariño a esta cita, en la que repite por tercera vez

31 ago 2026 . Actualizado a las 21:21 h.

Se confiesa como un enamorado del norte y profundamente de Galicia, comunidad en la que asegura que «hay sitios inspiradores para hacer música y conectar con uno mismo». Así es Álvaro de Luna, uno de los artistas que se subirá de nuevo al escenario del Recorda Fest de A Coruña el próximo 5 de septiembre en el muelle de Batería, donde compartirá cartel en esta jornada con Hombres G o Taburete, entre muchos otros. Afronta el reto con ilusión, ya que confiesa que le tiene cariño a esta cita en la que estará presente por tercera vez. «El público gallego siempre se entrega mucho y a pesar de ser más sureño que la Cruzcampo de alguna forma también me siento en casa y eso no pasa en todas partes», asegura el artista, que próximamente lanzará su tercer disco, Azulejos, y a la vez se postula para ocupar en el 2027 alguna de las sesiones musicales del Náutico de San Vicente, el escenario veraniego por excelencia en las Rías Baixas.

—¿Habrá sorpresas para los fans en Su actuación de A Coruña?

—En el concierto igual habrá alguna sorpresa y puede que estrenemos otro single que saldrá previo al álbum. Quizás nos atreveremos a enseñarlo por primera vez al público gallego para ver cómo recibe y siente el tema. Después de verano, aunque aún no hay fecha exacta, lanzaré Azulejos, del que ya he adelantado singles como Hasta el amanecer o Dime dónde estás.

—¿Qué historia quiere contar en el nuevo álbum?

—El disco nuevo me ha nacido de una manera muy natural, genuina y orgánica. Me apetecía compartir esa fragilidad que todos tenemos y el hecho de que el álbum se llame Azulejos no deja de ser una metáfora de cómo yo me veo a mí mismo, porque un azulejo es algo que aparentemente tiene rigidez y sirve para embellecernos y es bonito pero a la misma vez frágil. De alguna forma quise hacer una comparación con que no todo es lo que parece ser. Es un disco muy honesto, me gustaría que la gente haga suyas las canciones y abordo temas que no había tocado en otros discos, me atrevo con géneros y estilos que no había hecho hasta ahora, es un reto súper bonito de afrontar, el salir de mi zona de confort y ponerme a prueba con algo que verdaderamente me apasiona mucho.

Alguna vez ha dicho que quiere conectar con los fans desde un lugar real...

Llego tarde es un himno al reencuentro y a las segundas oportunidades, por ejemplo. Al final estamos acostumbrados a vivirlo todo a través de pantallas, donde todo es súper exprés y hay mucha información y estímulos y de alguna forma quería que la gente conociera otras facetas de mí y a mí como persona, que no me comunico mucho por redes, lo hago más con la música y escribiendo canciones. Quería en este disco que la gente entendiera mi universo, los momentos por los que estoy pasando y que no he contado nunca a viva voz y es una manera bonita de que se entienda de por qué paré un poco hace unos meses, cuando me sobrepasó la situación y me vi sumido en tristeza, ansiedad y estrés.

Fui remontando eso de alguna forma y al final la música sirve para sanar, para ponerle nombre y de alguna forma canalizar sentimientos que muchas veces no somos capaces de expresar por nosotros mismos y esta era la idea del álbum, que la gente viera que detrás del escenario y de una pantalla hay una persona normal que puede estar viviendo un momento muy dulce pero a la vez estar hecho trizas por dentro. Hay mucho ruido de fondo con el que todos lidiamos, pero quise contar esta experiencia que si le sirve a una persona ya me doy por satisfecho.

—¿Cómo valora estos meses en la gira Dime Dónde Estás Tour?

—La gira ha sido de despedir una etapa que ha sido muy bonita, decir adiós a todas las alegrías que me ha dado este disco en todos los sitios que tocamos, quedarme con toda la gente a la que llegamos con las canciones...de alguna forma le abrimos camino a la siguiente etapa y está  muy vinculado el trazo que une un camino y otro, un sendero a seguir para lo que se viene ahora. En el nuevo disco inicialmente se plantearon colaboraciones, pero es tan personal, íntimo e honesto que finalmente en primera instancia lo hice solo. En el futuro, si todo va bien, haré un segundo volumen de este tercer trabajo lleno de colaboraciones, compartiendo el mismo concepto con amigos y compañeros y que ellos cuenten desde su punto de vista el proceso que he pasado cómo lo han vivido ellos desde otras circunstancias.

—En el 2018 era vocalista de Sinsinati, en el 2019 concursaste en La Voz y en el 2020 inició su carrera como solista, ¿se reconoce en el Álvaro de Luna de aquellos años?

—Me reconozco en muchas cosas que sigo teniendo con el Álvaro de ahora, que es la misma pasión por la música e ilusión y los mismos nervios al subirme a un escenario, la misma pasión y entrega- Pero somos personas diferentes, porque el tiempo pasa, uno evoluciona y va definiéndose. Hace años estaba encontrándome y descubriendo lo que me gustaba, ahora es un momento más maduro, estoy enfocado.

—¿Cuál es su mayor anhelo como artista?

—Soy una persona bastante ambiciosa pero no pretenciosa, tengo metas y sueños pero intento que no sean demasiado grandes porque no quiero frustrarme por no conseguirlos, quiero seguir construyendo, creo que conmigo funcionan mejor metas alcanzables que grandes metas y quedarme en el camino. Ahora me gusta ir más pausado y calmado, siendo coherente y analizando lo que hago y disfrutando. El parón que hice es porque entré en una dinámica de hacer cosas, cumplir objetivos y no disfrutar esa época en la que no te paras a ver el paisaje que has ido construyendo. Es una pena porque hay muchas cosas que pasan por primera vez y que nunca volverán a suceder y no las disfruté cuando tocaba.

—¿Cuándo comenzó su idilio con la música?

—En el sur la musicalidad va en la sangre y está presente en el día a día, mamas música desde que eres niño. A mi madre le apasiona y me ha abierto un mundo guay, iba al colegio escuchando V-40, un disco pirata que tenía ella y que quemamos hasta la saciedad. Cantaba con ella en Navidad y en todas partes y esta inquietud ahora es mi profesión, que es lo que más me gusta del mundo.

—¿Con qué se queda de Galicia, la elige para pasar tu tiempo libre?

—Tengo muy buenos amigos como el también cantante Luis Fercán, que me hizo descubrir una Galicia terrenal, de pueblo, de conocer a la gente, de chiringuitos apartados para comer buen pescado con vistas maravillosas y sin grandes lujos, porque la vida es mucho más sencilla de lo que nos imaginamos. Conozco mucho O Grove, A Toxa, el Náutico de San Vicente, Ferrol...Lo mejor es ir con un amigo,abrir una botella de vino y tomar un pulpo á feira hablando de cosas de la vida. Soy un enamorado del norte.