Patrocinado por

Avistan cuatro ballenas azules en las proximidades del Cabo Fisterra

M. R. Suárez CARBALLO / LA VOZ

VEN A GALICIA

Buceo Finisterre también pudo contemplar muy de cerca una ballena aliblanca, más de cincuenta delfines y un tiburón en la tarde de este lunes

25 ago 2026 . Actualizado a las 17:17 h.

Cuatro ballenas azules —el animal más grande del planeta— han sido avistadas en la tarde de este lunes en las proximidades del Cabo Fisterra. Las observó Fernando Carrillo Lago, de Buceo Finisterre, y su equipo, en el cual se incluye una bióloga. Esta empresa realiza salidas para la contemplación de cetáceos. Iban acompañados de un grupo de amigos madrileños que pudieron observar el espectáculo con los soplos. Junto a los cuatro enormes rorcuales, también viajaba una ballena aliblanca, más de cincuenta delfines y un pequeño tiburón, describió el buzo profesional. Navegaban en una embarcación, a la que se acercó uno de los inmensos cetáceos a menos de diez metros.

«Tódolos anos vemos baleas azuis, pero dúas xuntas, como moito. Catro é moi complicado, e nós tivemos esa sorte», expresa el fisterrán. Fue el primer avistamiento de esta especie para los madrileños. «Paramos a lancha e sempre se achegan porque son moi observadoras», explica el profesional.

BUCEO FINISTERRE

El avistamiento coincidió con la puesta de sol pasadas las ocho de la tarde. Días atrás, un grupo de vecinos de A Laracha contemplaron a dos rorcuales comunes en la costa de Caión. Ya por entonces, desde la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (CEMMA) confirmaban que era de los primeros avistamientos de ballenas en lo que va de año en Galicia. Para el equipo de Buceo Finisterre esta también fue la primera observación de estos animales en lo que va de curso.

El biólogo y portavoz de la CEMMA, Alfredo López, explicó este martes que estas serían las primeras ballenas azules avistadas en la costa gallega del 2026: «Viuse algunha alibranca e pouco máis. Este ano van retrasadas». Las azules escasean, de ahí que suelan detectarse en compañía de otras: «Así as vimos observando nos últimos anos», indica el experto. Y más todavía, si en la zona hay comida. Las ballenas azules se alimentan de kril, pequeños crustáceos. «Poden medir entre 25 e 30 metros de lonxitude, frente aos 20-24 das comúns, e poden chegar ás cen toneladas de peso», añade.

Estos cetáceos suelen estar en continuo movimiento, y se desplazan «dende o norte de Europa ao norte de África», en la procura de alimento.