Cuenta que lleva diecinueve años sin coger vacaciones, se queda en su ciudad y afirma haber conseguido compatibilizar alcaldía y veraneo
21 ago 2026 . Actualizado a las 19:52 h.Abel Caballero (Ponteareas, 1946) es de las pocas personas que no coge vacaciones porque, según asegura, su cargo de alcalde de Vigo es durante el verano la mejor posición para compatibilizar su trabajo con el disfrute personal propio del estío.
—¿Por qué no se aleja de sus obligaciones durante unos días?
—Porque en verano en Vigo hay tanta actividad que necesariamente hay que estar aquí. Pero, al mismo tiempo, resulta que esa acción es disfrute, es veraneo, y ambas cosas se pueden compatibilizar maravillosamente. Vigo, en verano, es un espectáculo.
—¿Mejor que en Navidad?
—La Navidad del siglo XXI la inventamos en Vigo, pero también inventamos en Vigo el verano del siglo XXI. Toda la ciudad es una acción cultural y una gran fiesta.
—¿Qué cita es la que más espera el resto del año?
—Compiten todas. Por ejemplo, el Marisquiño pone a Vigo en el mundo en esta época; es el equivalente a la Navidad. Va toda la gente joven y yo, que soy joven, tengo que estar allí, y bailo el breakdance o hago BMX como todos los participantes. Es una forma de hacer verano, una vacación.
—Sin embargo, no se pierde un concierto en Castrelos. ¿Cómo lleva lo de presentar a los artistas desde el escenario?
—La primera vez que subí estaba delante de 40.000 personas y un político no habla ante tanta gente, pero, desde el principio, comenzó a funcionar la empatía. Si no voy, la gente se pregunta por qué, esperan que yo esté allí. Además, responde. Hay cosas que yo digo siempre sobre el escenario, porque son acuerdos tácitos que tengo con el público. Yo les digo: «¡Os quiero, os quiero, os quiero!». Y ellos ya lo corean. Es una forma de empatizar, una forma de hacer que un concierto sea también la relación entre el alcalde y la gente.
—A usted le gusta resaltar que la programación veraniega es gratuita.
—No puede ser que limitemos las grandes celebraciones del verano y las fiestas a las personas que tengan recursos económicos. Yo quiero que todo Vigo vaya a los conciertos de Castrelos. Si tuvieran que pagar por todos los conciertos, a una persona le saldría de 800 a 1.000 euros. Quiero que todas las personas vayan a los conciertos. Además, Vigo tiene recursos para hacerlo.
—¿La gente que viene de fuera y le reconoce le pide que les recomiende cosas para hacer en la ciudad?
—No, me piden fotos; sé que de esa forma se llevan el recuerdo de Vigo y eso me produce satisfacción. Además, me dicen que tengo una ciudad maravillosa.
—¿Seguirá el año que viene sin vacaciones?
—Primero ganaremos la elecciones por goleada, porque el PP y el BNG presentan a los peores candidatos que hubo nunca en la historia de esta ciudad. Pero yo ya estoy preparando el verano del año que viene.
— ¿Habrá conciertos en el estadio de Balaídos?
—No sé si el año que viene o el siguiente, el Celta y nosotros lo anunciaremos cuando llegue el momento porque hay que tenerlo cerrado antes. Yo quiero que se realicen conciertos en Balaídos, y los habrá.
—¿Serán las Cíes patrimonio de la humanidad?
—Son algo excepcional. Yo comparto la limitación de afluencia porque hay que conservarlas de la mejor forma posible, pero tenemos que conseguir que sea patrimonio de la humanidad porque es el mayor reclamo turístico que podemos tener. Tiene que ser patrimonio de la humanidad y geoparque mundial.
— ¿Tiene olvidada la literatura o escribe en verano?
—Publicaré muy pronto otra novela. ¡Me gusta tanto que no puedo parar de leerla!