El reconocido humorista ha decidido pasar unos días de desconexión visitando a familia y amigos
04 ago 2026 . Actualizado a las 19:17 h.José Miguel Monzón Navarro, más conocido como El Gran Wyoming, ha decido pasar de nuevo unos días en Laxe para relajarse y desconectar de su actividad televisiva, disfrutando de una semana de tranquilidad en la Costa da Morte. Integrado como un vecino más, el reconocido humorista ya es todo un habitual del estío laxense, pues son ya varios los años que escoge este rincón de la costa gallega para pasar sus vacaciones, en este caso para visitar a su familia y a varios amigos repartidos por la geografía de la comunidad en unas jornadas que varían «según amanezca el día».
«A Galicia he venido mucho por mi condición de no estar empleado», comenta el humorista: «Y hace años como artista con la banda he estado en Vigo 11 veces, por ejemplo», aunque también recuerda excursiones al interior o al norte de Galicia. Wyoming se reconoce enamorado de la comunidad y firma que: «España es el país más rico del mundo, no hay ningún país del mundo tan variado. Tenemos la cultura mediterránea y el Atlántico, el norte y el sur...». «Y Galicia para alguien que venga de la meseta es espectacular, Galicia no te la acabas», comenta.
Relata que esta semana, visitando el dolmen de Dombate, en Cabana; entabló conversación con una pareja austríaca que también se encontraba veraneando en la zona: «Les expliqué que aquí tocan la gaita y no la guitarra», porque, dice el humorista madrileño: «Esto no tiene nada que ver con Utrera». También en Laxe intercambiaba sensaciones con dos chicas de Cádiz y que pasaban por el municipio haciendo el Camiño dos Faros: «11 días caminando y estaban encantadas de la vida».
Pero, como el mismo dice: «Como cualquier madrileño hemos venido a comer y a pasear». Y es que además de disfrutar los paisajes y pasear en familia, hay algo que El Gran Wyoming destaca por encima de todo y es el marisco: «Es único en el mundo». Relata que viajando a otros lugares no ve un producto como el gallego y el además come «todo lo que da el mar».
Sin esconderse y con naturalidad, a Wyoming se le puede ver paseando por las inmediaciones del amplio arenal o entre la clientela de los diferentes locales de la villa y no sería la primera vez que se arranca a cantar -no por nada cuenta con una larga trayectoria musical ligada al rock y a la movida madrileña- en terrazas como las de O Bocho, donde son habituales este tipo de actuaciones y en las que el madrileño ha sido estos años uno más. Este martes tocaba Corme, a visitar a una amiga, en unos días Santiago, para encontrarse con otro y moviéndose de un lado a otro para conectar con una región que ha encantado al artista madrileño y es que, para el, el sentimiento es «muy difícil de explicar».