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Las casas de turismo rural de Ferrolterra confían en la última hora para llenar en el puente

A. F. C. ORTIGUEIRA / LA VOZ

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Vista de los apartamentos O Plantío, en Espasante, en Ortigueira
Vista de los apartamentos O Plantío, en Espasante, en Ortigueira

Las reservas rondan el 50 %, animadas por las fiestas de las Letras y San Isidro

14 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

En Galicia hay quien acaba de comenzar un puente de cuatro días, por el Día das Letras Galegas, y en Madrid, otro de tres, por la festividad de San Isidro. Y muchos miran a las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal para disfrutar de estas mini vacaciones. «Tenemos el 70 % de ocupación. El festivo de Galicia no nos afecta en absoluto, el de Madrid sí, gente que entra hoy [ayer] y tiene la salida el lunes», comenta Teresa Aneiros, propietaria de Casa Cordobelas, en la parroquia de Esteiro, en Cedeira.

Las reservas rondaban ayer el 50 % de media en los establecimientos de turismo rural de la zona consultados, pero los hoteleros confiaban en la última hora. La tendencia a esperar hasta la víspera para buscar alojamiento se reforzó con la pandemia. «La gente llama hoy para venir mañana. La semana anterior, el jueves solo tenía un apartamento ocupado y el sábado tuve lleno», ilustra Ana María Fojón, dueña de los apartamentos O Plantío, en Espasante (Ortigueira). Esta empresaria sostiene que la gente se mueve más cuando el festivo coincide en viernes o en lunes.

Este año, Fojón no se queja: «Los fines de semana están funcionando muy bien, en Semana Santa hubo muchísima gente y cara al verano, en agosto ya solo queda algún hueco, un día en medio. Julio también está muy bien y, lo más importante, veo que va a venir un buen mes de junio. De mediados para arriba ya tengo mucha gente, por el festival de Viveiro [Resurrection], que es a fin de mes». En 2020, «el verano fue normal», recuerda, y en 2021, «muy bueno», a pesar de todas las restricciones de la pandemia.

Vicente Díaz, al frente de la casa rural O Muíño das Cañotas, en Cariño, destaca «lo bien que están funcionando los fines de semana, e incluso hay gente otros días», al margen de puentes como el recién iniciado. Espera clientes de Galicia y también de comunidades como Cantabria. Manuel Guerrero, responsable del establecimiento O Vilar, en Mera de Arriba (Ortigueira), se muestra cauto respecto a la ocupación de estos días. «Teño xente todas as noites, pero cheo non, a previsión pode mellorar ou empeorar, vai depender do tempo que faga», vaticinaba ayer.

Guerrero alerta del efecto de la invasión de Ucrania en el ánimo de la gente: «Non se decide tanto a saír e a gastar, aínda que teña gañas, polas incertezas, polo que poida pasar. Falando coa xente que vén nótase a preocupación». De cara al verano ya ha recibido alguna reserva, «pero tamén algunha cancelación», algo habitual en un alojamiento. Este hotelero lleva varios años detectando una tendencia «a esperar á última hora». «Noutros tempos en maio xa tiñas o mes de agosto cheo... hoxe non é así», admite.

Hay hospedajes rurales en la zona que aún no han abierto, debido a las reformas. Es el caso de la Casa do Morcego, en Porto do Cabo, en Valdoviño, que no podrá reabrir sus puertas hasta el mes de junio, «como moi tarde o 15», apunta José Picallo. O de la casa Pantín, en este mismo municipio, que continúa en obras y ya tiene prácticamente todo ocupado desde mediados de junio hasta mediados de septiembre.