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Las cabañas al pie del monte Pindo que los Labandeira hicieron con sus manos

Xoán Ramón Alvite Alvite
Xoán ramón alvite MAZARICOS / LA VOZ

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Cinco hermanos de Mazaricos ponen en marcha en el lugar de O Fieiro unos alojamientos inmersos en la naturaleza

13 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Los Labandeira Vieites son cinco hermanos de Mazaricos que, aunque repartidos por el mundo desde hace años, siempre han mantenido un fuerte vínculo entre ellos y con el lugar que los vio nacer. De hecho, llevaban tiempo compartiendo un deseo común: poner en marcha un negocio hostelero con el que poder presumir de tierra.

Objetivo que, un año después de comprar unos terrenos en la aldea mazaricana de O Fieiro, al pie del monte Pindo, han logrado cumplir gracias al trabajo de sus propias manos. Porque, cuando lo más fácil hubiese sido encargar la obra a empresas especializadas, los miembros de esta familia originaria de la parroquia de Alborés optaron por hacerlo ellos mismos.

«Falámolo moito e decidimos que tamén sería un reto familiar que todos aceptamos de bo gusto. Así que, dende o desbroce da leira ata as cortinas das cabanas, foi todo cousa nosa. Salvo aspectos puntuais e lóxicos, como é o caso da colocacións das fiestras, todo o fixemos nós», explica Amador Labandeira quien, junto a su hermano Rafael y a José, el cuñado de ambos, llevaron el peso de unos trabajos que, según reconocen, fueron especialmente duros en algunas fases. «O máis complicado foi montar a estrutura de ferro das construcións. Máis que nada porque, ademais de ser moi voluminosa, tampouco tiñamos moita experiencia. Pero tivemos supervisións dos técnicos e, segundo eles, fixémolo todo de xeito correcto», apunta Rafael, que no esconde su satisfacción por el resultado final.

Amador, en el interior de una de las cabañas
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No es para menos, porque el recinto Mirador de Ézaro ya es una vistosa realidad compuesta por siete cabañas que cuentan con todas las comodidades, incluidas una pequeña cocina y una bañera de hidromasaje, y otra construcción destinada a albergar la recepción y un salón-comedor para servicio de los huéspedes. Todo ello en una espectacular finca de casi 6.000 metros cuadrados, salpicada de carballos y situada a los pies del embalse de Santa Uxía.

Nombres de los hijos

Además de la experiencia imborrable que, según reconocen, les supone haber logrado construir un complejo de este tipo con sus manos, los Labandeira Vieites también han querido involucrar en este proyecto familiar a sus descendientes.

«Como entre todos temos sete fillos, o mesmo número que de cabanas, pensamos que sería boa idea bautizar cada unha delas co seu nome. Non ten máis valor que o simbólico, pero entendemos que tamén é unha forma de implicalos nun proxecto de seus pais que, por suposto, tamén é deles», apunta Amador al lado de la cabaña Ainhoa. Las otras se llaman Alborés, Andrea, Hugo, Noa, Raquel y Paula.

Aunque reconocen que faltan pequeños retoques de decoración para que todo esté completamente a su gusto, los promotores esperan poder acoger visitantes a partir del día 23. De hecho, ya han sido varias las personas que se han interesado sobre la posibilidad de realizar reservas para principios de julio

Por lo de pronto, está previsto que hoy lo visiten Xosé Regueira, vicepresidente de la Diputación de A Coruña, y Carmen Pita, directora de Promoción de Turismo de Galicia. Por la tarde, ambos participaran, junto al mandatario, Juan José Blanco, y especialistas en turismo de toda la comunidad en la jornada Mazaricos, pasado e futuro entre a costa e o interior, que se desarrollará a partir de las cinco de la tarde en la Centro Cultural de A Picota.