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La ruta de senderismo del Xirimbao llegará antes de primavera a Ximonde

Rocío García Martínez
rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

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MIGUEL SOUTO

El itinerario entre los dos puentes colgantes aprovechará sendas de pescadores

19 ene 2022 . Actualizado a las 11:57 h.

No es una ruta oficial. Y sin embargo es de las más transitadas por los estradenses. Arranca del puente medieval de Pontevea y discurre por el margen coruñés del río Ulla hasta el puente colgante del Xirimbao (o de Couso). Es una ruta cómoda, sin sorpresas y sin posibilidad de pérdida. Ese es el secreto de su éxito. Por eso acumula 197 reseñas en Internet y, sin estar homologada, incluso ha recibido a algún grupo de excursionistas. La ruta es lineal y no presenta dificultades. Si se quiere, se puede cruzar el puente colgante y regresar a la zona de A Praíña por la ribera estradense. De esta forma, la ruta se convierte en circular y suma unos 6,2 kilómetros. No obstante, de momento el tramo estradense no es tan agradecido como el de Teo porque todavía queda alguna pequeña zona por acondicionar. El colectivo Entre as pontes trabaja para abrir el paso, como también lo ha hecho, por su parte, la asociación A Xesteira en algunos tramos de la ruta. La zona de bambú que antaño cerraba el sendero a pie de río ya está acondicionada. Ahora faltan solo los 300 metros de la ribera estradense pegados al puente colgante, aunque es factible completar el recorrido circular utilizando vías alternativas para ese pequeño tramo.

Además de mejorar esta ruta circular, Entre as pontes tiene entre manos un plan más ambicioso: extender el recorrido desde el Xirimbao hasta el coto de Ximonde, donde hay otra bonita pasarela sobre el Ulla. El objetivo es dejar transitable el trayecto Xirimbao-Ximonde antes de la primavera. La ruta discurrirá esencialmente por sendas de pescadores y, en la zona de Cora, por caminos que ya usa Bikestrada en sus rutas. La parte más compleja será el acondicionamiento del pequeño puente existente sobre el río Vea, a 400 metros de su desembocadura en el Ulla. Sobre él ha caído un árbol enorme que es preciso retirar. En esa zona el sendero está además cubierto de troncos. Entre as pontes estudiará con Medio Ambiente su retirada para tener la ruta acondicionada cuando llegue el buen tiempo.

El siguiente paso sería completar desde Ximonde una ruta circular, implicando a los Concellos de Teo, Vedra y A Estrada. Serían más de 20 kilómetros de disfrute fluvial que, bien señalizados y con el mantenimiento necesario en estos casos, podrían ser un filón turístico.

A Praíña busca entrar este año en el censo oficial de zonas de baño

Al pie del puente medieval de Pontevea, la playa fluvial de A Praíña gana adeptos cada año. No existe censo de visitantes, pero los usuarios se cuentan por cientos, especialmente en la temporada de baño. Las aguas son de calidad «excelente», tal y como certifican los análisis periódicos a los que se están sometiendo con vistas a poder incluir pronto A Praíña en el censo oficial de zonas de baño. La asociación Entre as pontes espera que eso pueda suceder este año. La bandera azul fluvial no interesa de momento porque exigiría contar con servicio de socorrismo y conllevaría muchos gastos que el colectivo no puede asumir. «O principal é a calidade da auga, que é excelente. Fanse análises cada 15 días que demostran que é excelente. Ese é o mellor aval», explica el presidente del colectivo Entre as pontes, Pedro Castañeda.

La asociación insta al Concello de A Estrada a habilitar baños químicos para la playa al menos en el verano. «De xuño a setembro farían falta catro baños portátiles para uso intensivo. O mínimo indispensable serían dous con limpeza semanal contratada. Trátese dunha zona de baño pública e é competencia do Concello», explica Castañeda.

Reivindican también la instalación de contenedores de recogida selectiva de basura en la zona de baño.

Iluminación y restauración

Por su parte, el colectivo seguirá mejorando la zona de autocaravanas y pretende avanzar en la iluminación del entorno, dotando de focos todo el perímetro con un sistema de iluminación solar como el que ya se utiliza en el chiringuito en la temporada estival.

Por su parte, la Xunta ha incluido en los presupuestos para este año una partida de 300.000 euros para la restauración del puente medieval.

Aunque el acceso tanto a la playa fluvial como a todo el entorno es libre, en realidad este espacio fluvial es de gestión privada. La asociación Entre as pontes es quien se ha encargado de acondicionar toda la zona, de reivindicar su valor y de explotar un potencial que aún tiene mucho que dar de sí. «Esta zona teno todo. Ten unha ponte medieval declarada BIC, un río navegable, unha praia de auga excelente, unhas rutas de sendeirismo con moitas posibilidades, o Camiño de Santiago, un núcleo de servizos ao lado e a vila da Estrada a un paso», defiende convencido Castañeda.

El presidente de Entre as pontes cree que las administraciones deberían implicarse más, ya que el mantenimiento de la zona de esparcimiento tiene muchos gastos. «Só o aluguer da finca son 4.000 euros e o mantemento supón outros 4.000, incluíndo os baños, as reparación, iluminación ou xardinería», explica. El complejo se sostiene con aportaciones de los socios —que son alrededor de un centenar y tienen derecho a usar la zona de autocaravanas, con mesas, parrillas y espacios reservados en exclusiva— y los ingresos del bar, el campamento de verano y el servicio de alquiler de kayaks y tablas de paddle surf en la época estival.