Javier Sánchez-Agustino: «La ruta marítima es el primero de los caminos, sin traslación no hay Camino»

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez RIBEIRA / LA VOZ

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Sandra Alonso

Confía en que el 2022 sea el año del despegue definitivo de los trazados jacobeos

08 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

En un contexto en el que proliferan los aspirantes a ser reconocidos como caminos de peregrinación a Santiago, la Fundación Ruta Xacobea do Mar de Arousa e Ulla está dando un nuevo impulso, el enésimo, al recorrido marítimo que reproduce el viaje del Apóstol hasta Compostela abriendo nuevas vías de colaboración con entidades como la mancomunidad Barbanza Arousa. Javier Sánchez-Agustino, que hace 11 años tomó el relevo de su padre al frente de la fundación, está empeñado en seguir sumando esfuerzos.

-En su día dijo que asumió la presidencia de la fundación para dar continuidad a los proyectos que su padre dejó inacabados, ¿ha cumplido su objetivo?

-Creo que sí. Hemos hecho un esfuerzo importante en la promoción de la ruta recogiendo proyectos que estaban en marcha e iniciando unos nuevos. Encima de la mesa estaba la edición de una guía literaria sobre los autores de la ría de Arousa y el Ulla que se realizó, y otra guía con toda la información sobre los cruceiros de la ruta. También fueron naciendo otros proyectos colaterales, como la señalización de las sendas en las márgenes norte y sur de la ría que acompañan el Camino por tierra, o el sellado de las cartillas náuticas para los peregrinos al que acaba de unirse la mancomunidad de Barbanza. También se reacuñó la moneda Adro Vello del siglo XII, la primera de curso legal que representa la barca apostólica y que constituye un elemento simbólico trascendental para nuestra ruta.

-El convenio con Barbanza Arousa llega tras unos años en los que da la impresión de que la fundación ha estado menos presente en la zona norte de la ría.

-Esto va por ciclos. Los ayuntamientos se renuevan cada cuatro años y las prioridades cambian. Lo que intentamos desde la Fundación Mar de Arousa es sumar esfuerzos por un objetivo común, que es promocionar la traslatio y todo el territorio. Ahora hay una sensibilización importante y hemos encontrado una colaboración y una apuesta decidida. Pero dentro de la fundación el compromiso de todos los concellos es total desde 1965. Este es un Camino muy singular, tenemos una joya que debemos cuidar y mimar.

-¿Cuál es la importancia del remonte del Ulla en las rutas jacobeas?

-La ruta marítima es el primero de los caminos, sin traslación del Apóstol no hay Camino de Santiago, no conoceríamos las demás vías de peregrinación.

-¿Ha venido el Camiño A Orixe a reforzar el peso de la ruta marítima?

-Era un proyecto deseado que da respuesta a nuestra pretensión de que, dentro de la ruta marítima, se pudiese visitar un entorno muy interesante. La riqueza espiritual, documental e histórica de la traslatio se ve reforzada por los recursos medioambientales y patrimoniales del conjunto del territorio. Tenemos una riqueza enorme a todos los niveles.

-El covid frenó el creciente flujo de peregrinos a Santiago, ¿cómo afectó al recorrido por mar?

-Hasta la pandemia, los peregrinos náuticos aumentaban cada año. A causa del covid han bajado, pero estábamos en torno a 300 personas, que es una cifra importante teniendo en cuenta que la ruta marítima se limita prácticamente a los meses de verano y tiene otros condicionantes que provocan que no sea tan fácil hacer nuestro Camino, no es echarse a andar y ya. Esos 300 son los diplomas entregados, pero hay muchos navegantes que no sellan las cartillas náuticas y podemos hablar de que unas dos mil personas al año realizan el recorrido por la ría de Arousa y el Ulla. Este año y el pasado no pudimos celebrar el remonte anual porque exige una coordinación logística enorme y en la situación sanitaria actual lo fundamental es la seguridad y la salud de los viajeros. Tenemos muchas esperanzas puestas en el 2022 porque creemos que va a ser el año del despegue definitivo del Camino y pondremos todo nuestro empeño en organizar el remonte.

-¿Cómo valora la proliferación de nuevos caminos al abrigo de este peculiar año santo?

-Es un tema muy complejo. El fenómeno jacobeo está de moda y todo el mundo quiere estar ahí, y nos parece bien que se estudien, se investiguen y se recuperen rutas de peregrinación, pero los caminos que aparezcan deben tener unos antecedentes y una trascendencia histórica probada, y son los expertos los que tienen que valorar si es así.